Los japones encontraron una forma de sacarle partido a la sensibilidad de la pantalla táctil del iPhone de una forma divertida. El iPhone es capaz de percibir los soplidos y no hay una mejor forma de demostrarlo que esta aplicación algo picante, pero no más atrevida que esas ingeniosas lapiceras de nuestros abuelos que al bajar la tinta podían quitarle el vestido a una mujer, cosas de la tecnología.